Reconectar con la naturaleza

Reconectar con la naturaleza va a ser nuestro RetoMontessori de Septiembre, a menudo escribo posts con ideas para ofrecer más naturaleza a los niños, pero creo que el tema es suficientemente importante como para dedicarle un reto mensual. Si te animas a unirte para trabajar este tema más a fondo te espero el viernes 1 de Septiembre a las 19:00 (hora de Madrid) en el webinar, puedes unirte aquí (tendrás acceso a la grabación por si no puedes asitir en directo).

Por si no sabes en qué consiste RetoMontessori te cuento: Cada mes (normalmente el último martes del mes), publico un post sobre un tema de filosofía Montessori o relacionado con la pedagogía Montessori, que será el tema que trabajaremos durante ese mes en RetoMontessori. Este post está en el blog a disposición de todo el mundo.

Tres días después del post, es decir, el viernes de esa misma semana, expongo el tema con más detalle en un webinar y los asistentes pueden participar planteando preguntas, compartiendo sus ideas, debatiendo, etc, algo que resulta muy interesante y enriquecedor! Para asistir a estos webinars mensuales es necesario unirse a RetoMontessori, aquí te explico cómo hacerlo.

No quiero enrollarme más sobre el funcionamiento de RetoMontessori para no extenderme mucho, pero si tienes cualquier duda ya sabes que puedes dejarme un comentario al final de este post o contactarme por email.

Después de esta intro, vamos al tema:

Tal vez más de una vez has pensado que te gustaría que tus hijos pasaran más tiempo en contacto con la naturaleza. Posiblemente te hayas parado a calcular el tiempo que pasan tus hijos (y también tú) al aire libre y hayas sentido una pequeña punzada de tristeza al darte cuenta de que es demasiado poco. Tal vez incluso hayas oído hablar sobre el trastorno por déficit de naturaleza. O tal vez nunca te hayas detenido a pensar en todo esto pero ahora que lo he mencionado te he hecho reflexionar sobre el tema...

En cualquiera de los casos, es innegable que actualmente tenemos mucho menos contacto con la naturaleza del que necesitamos, especialmente en entornos urbanos donde las posibilidades son más limitadas (aunque las hay, como veremos a continuación). Y esto tiene consecuencias negativas en toda la población, pero especialmente en los niños, que crecen privados de ese contacto con la naturaleza esencial para su desarrollo.

Los efectos positivos de la naturaleza en el desarrollo

En medio de las apretadas agendas familiares, deportes y otras actividades extraescolares, a veces es difícil encontrar tiempo para salir diariamente a pasear por la naturaleza o simplemente a jugar al aire libre. Esta tendencia a pasar la mayor parte del tiempo en el interior está contribuyendo a aumentar las tasas de obesidad infantil, deficiencia de vitamina D y está creando una generación de niños y jóvenes estresados y desconectados.

Por el contrario, el contacto con la naturaleza proporciona innumerables beneficios para el desarrollo infantil, como por ejemplo:

  • Ayuda al desarrollo de las habilidades sociales.
  • Fomenta la práctica de ejercicio.
  • Favorece la autonomía.
  • Fomenta la creatividad.
  • Permite la adecuada estimulación de los sentidos.
  • Favorece la concentración y la conexión con uno mismo.
  • Ayuda a desarrollar valores como la paciencia, el aprecio por la naturaleza...

“Los niños están acostumbrados a tenerlo todo antes de desearlo y sin esfuerzo [...]. Necesitan más que nunca acostumbrarse pacientemente mirando cómo se arrastra un caracol, observando cómo una flor crece, cómo una gota de lluvia resbala por el cuerpo de un ciempiés peludo, viendo aparecer un brote, regando las plantas, recogiendo las setas con agradecimiento y dando de comer a los pájaros.” Catherine L’Ecuyer- Educar en el asombro

Naturaleza para todas las edades

Como comentaba antes, a veces puede ser difícil encontrar oportunidades para disfrutar de un rato al aire libre en contacto con la naturaleza, pero ¡eso no significa que no existan esas oportunidades! Todo va a depender de la edad de los niños, en función de su nivel de desarrollo su manera de interactuar con la naturaleza será diferente.

Bebés: Lo ideal es un lugar que sea cómodo para los padres y el bebé. donde puedan disfrutar juntos de la naturaleza. Por ejemplo jardines con diferentes colores, texturas, sonidos y olores para estimular los sentidos.

Niños pequeños (1-3 años aproximadamente): Para niños que ya andan piensa en un espacio que permita una cierta exploración independiente bajo supervisión adulta; caminar sobre terrenos de diferentes texturas, mantener el equilibrio en troncos, observar, tocar y oler las plantas, las rocas... Mover y manipular objetos naturales... Observar insectos y otros animales...

Niños en edad preescolar (3-6 años aproximadamente):  A esta edad los niños necesitan espacios naturales que favorezcan su desarrollo cognitivo, la motricidad gruesa y fina, el desarrollo de habilidades sociales... Estos espacios deben permitir juegos como construir, encontrar y clasificar objetos, excavar, mezclar, medir y trasvasar tierra, arena, agua... Así como correr, saltar, trepar... Y también observar insectos y otros animales...

Niños mayores (6 años en adelante): Los niños más mayores necesitan espacios naturales que les permitan profundizar su comprensión de las plantas, animales y las interacciones humanas. Les atrae observar los cambios de las estaciones y el tiempo atmosférico y sus efectos en el entorno y en la vida. Un espacio natural ideal debe permitirles trepar y escalar, correr, poner a prueba sus habilidades, también crear juegos son reglas, diseñar y construir refugios para ellos y hábitats para animales.

¿Cómo incluir más contacto con la naturaleza en nuestra vida? Tres ideas para poner en práctica este mes

  • Recorred (mental y físicamente) el entorno cercano a donde vivís y tratad de identificar espacios en los que podáis tener contacto con la naturaleza, tal vez hay un parque que tiene más árboles que los demás, o un jardín botánico que podáis visitar, o un espacio en el que se suelan reunir aves para alimentarse y las podáis observar... Teniendo en cuenta la edad de tus hijos, piensa qué tipo de lugares son los más adecuados. Puedes crear un listado o un mapa con tus hijos, para tener siempre en mente diferentes opciones en función del tiempo disponible, así os resultará más fácil tener contacto con la naturaleza más a menudo aunque algunos días sea tan sólo por unos minutos.
  • Haced como familia un esfuerzo consciente por buscar y agendar "tiempo de naturaleza", por ejemplo reservando un día cada mes, cada dos semanas, o un fin de semana completo en el que vuestro objetivo principal sea disfrutar del contacto con la naturaleza (pasar el día en el campo, en la playa, en la montaña, hacer un picnic, ir de acampada... ¡hay mil opciones!
  • La tercera idea consiste en traer la naturaleza a casa, que no sustituye al hecho de salir al aire libre, pero es una buena forma de tener más contacto con la naturaleza a diario. Podéis hacerlo cultivando en vuestra terraza, balcón o ventana un pequeño huerto urbano o bien plantas ornamentales, poniendo un comedero para pájaros en la ventana para poder observarlos, creando un espacio de juego no estructurado con elementos naturales (piedras, conchas, piñas, hojas, ramas... o incluso arena, agua y tierra si es posible), seguro que pensando un poco se os ocurren más maneras de llevar un poco de naturaleza a casa.

En el webinar del viernes 1 de Septiembre (2017) hablaremos de este tema con más detalle y como siempre, tendremos una ronda de preguntas para resolver dudas. Si quieres asistir y tener acceso a la grabación, puedes unirte ahora a RetoMontessori, te espero! ?

 

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