Rabietas, berrinches y pataletas: Un enfoque respetuoso

Rabietas, berrinches y pataletas es el tema sobre el que vamos a trabajar en RetoMontessori durante el mes de Junio de 2019.

Por si no sabes en qué consiste RetoMontessori te cuento: Cada mes publico un post sobre un tema de filosofía Montessori o relacionado con la pedagogía Montessori, que será el tema que trabajaremos durante el mes en RetoMontessori. Este post estará en el blog a disposición de todo el mundo.

Tres días después del post, es decir, el viernes de esa misma semana, expongo el tema con más detalle en un webinar y los asistentes pueden participar planteando preguntas, compartiendo sus ideas, debatiendo, etc, algo que resulta muy interesante y enriquecedor! Para asistir a estos webinars mensuales es necesario unirse a RetoMontessori, aquí te explico cómo hacerlo.

No quiero enrollarme más sobre el funcionamiento de RetoMontessori para no extenderme mucho, pero si tienes cualquier duda ya sabes que puedes dejarme un comentario al final de este post o contactarme por email.

Después de esta intro, vamos al tema:

El tema de las rabietas, berrinches y pataletas y cómo entenderlas y acompañarlas respetuosamente ya lo hemos tratado anteriormente en RetoMontessori, pero como es algo sobre lo que me preguntáis cada vez que os pido que me propongáis temas, vamos a volver a trabajarlo este mes.

¿Qué produce una rabieta, berrinche o pataleta?

Siempre he pensado que el primer paso es entender qué es una rabieta o berrinche y por qué se produce, con este primer paso ya vamos a verlo desde otra perspectiva y nos va a poner en una posición mucho más comprensiva y empática.

Una rabieta se produce cuando una persona, ya sea niño o adulto (sí, los adultos también tenemos rabietas, pero las llamamos "perder los papeles"), no sabe expresar sus emociones de enfado y/o frustración de una manera apropiada y asertiva (con palabras), y en lugar de eso da salida a esa emoción a través de un comportamiento inapropiado y dañino (gritando, pataleando, golpeando objetos o personas, dando un portazo...). En el caso de niños muy pequeños es habitual que todavía no tengan un lenguaje muy desarrollado y por eso no pueden comunicar cómo se sienten, y en el caso de niños más mayores o de adultos, es posible que aunque puedan hablar no sean capaces de identificar cómo se sienten, aceptarlo y expresarlo de manera apropiada.

Ahora que sabemos por qué se produce una rabieta, vamos a buscar el motivo, si la causa de la rabieta es el enfado, vamos a preguntarnos de dónde viene ese enfado. En cada caso el origen del enfado va a ser diferente, y no siempre va a ser fácil identificarlo, pero por norma general, el enfado se produce porque nuestras necesidades no están cubiertas, así que tiene bastante sentido intentar buscar cuáles son esas necesidades en ese momento.

Cómo gestionar una rabieta respetuosamente

Vamos a ver algunos puntos importantes a la hora de gestionar una rabieta respetuosamente:

  1. Antes de reaccionar, recuerda que si tu hij@ está teniendo una rabieta no lo hace por gusto ni para ponerte a prueba. Tener una rabieta no es agradable, a nadie nos gusta esa sensación de perder el control, y l@s niñ@s no son una excepción. En vez de ponerte a la defensiva, muéstrale que estás de su lado.
  2. Agáchate para hablarle desde su altura, mirándole a los ojos, así le estás mostrando que le respetas, que no te sientes superior a él/ella y que estáis juntos en esto. En vez de sentir que le juzgas o le riñes desde arriba, va a sentir que sois un equipo. Este detalle del lenguaje corporal ayuda mucho en la comunicación con los niñ@s en general, no sólo durante una rabieta.
  3. Es importante no juzgar la emoción, no queremos transmitirle la idea de que enfadarse es malo, queremos que aprenda a identificar esa emoción, aceptarla y expresarla de forma apropiada. Podemos recordarle que enfadarse no es malo, y que no podemos evitar enfadarnos a veces, pero lo que sí podemos hacer es decidir cómo actuamos cuando nos enfadamos.
  4. Ayúdale a poner nombre a sus emociones, esto le va ayudar a calmarse porque va a entender lo que le está pasando y va a poder recuperar el control. Además va a aprender a verbalizar lo que siente, a comunicarlo de manera apropiada cuando se encuentre con otra situación parecida, es decir, le estás ayudando a superar esta rabieta y a prevenir futuras rabietas.
  5. Muestra empatía. La empatía tiene un efecto calmante, ya que  cuando el cerebro percibe empatía el nervio vago relaja el cuerpo. Esto es algo que leí hace tiempo en el libro Brain Rules for baby de John Medina, está demostrado científicamente y además es de sentido común. Si estás teniendo una rabieta y percibes que la otra persona se pone en tu lugar y te intenta comprender, lo lógico es que te sientas más calmad@ y más abiert@ a comunicarte con esa persona.
  6. No pretendas razonar con el/la niñ@ hasta que no se haya calmado un poco. Durante el momento más intenso de la rabieta se produce lo que se llama secuestro amigdalar o secuestro emocional, y el cerebro pierde en gran parte la capacidad de razonar.
  7. Pregúntale "¿Qué necesitas?" Por un lado vas a hacerle ver que estás genuinamente interesad@ en cómo se siente y en ayudarle a sentirse mejor, y por otro lado, si el/la niñ@ nos da una respuesta (que no siempre es así), vamos a tener una información valiosísima tanto para solucionar esa situación como para anticiparnos a situaciones similares en el futuro.
  8. En función de la situación o del/la niñ@, a veces todo lo anterior no funciona hasta que ha pasado un tiempo (unos minutos o un buen rato). Seguro que conoces adultos a los que no les apetece hablar “en caliente”, prefieren estar solos cuando están en el momento más intenso de la emoción y hablar después, “en frío”. Con los niños ocurre igual, si ofrecemos ayuda y la rechazan tenemos que respetarlo, únicamente nos aseguramos de que durante la rabieta no se hagan daño a sí mismos ni a otras personas ni al entorno, y les decimos con calma que estamos disponibles si nos necesitan.

 

Teniendo en cuenta todo esto no vamos a evitar las rabietas (aunque tal vez podamos adelantarnos en alguna ocasión) pero vamos a poder verlas con otros ojos y de ese modo acompañar a nuestr@s hij@s en vez de enfrentarnos a ell@s. No siempre lo haremos del todo bien y a veces (sobre todo si estamos cansad@s, estresad@s...) nos costará no tener nuestra propia rabieta en ese momento, pero teniendo el conocimiento y las herramientas, nos resultará un poco más fácil ?

En el webinar del viernes 31 de Mayo (2019) veremos todo esto con más detalle y con los ejemplos que queráis proponer.

Si te interesa este tema y quieres asistir al webinar del viernes 31 de Mayo (2019), puedes unirte ahora a RetoMontessori, te espero el viernes a las 19:00 (hora de Madrid), si no puedes asistir en directo podrás ver después la grabación del webinar en la zona privada de RetoMontessori

 

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