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La voluntad y los 3 niveles de la obediencia – The will and the 3 degrees of obedience

(scroll down for English)

El desarrollo de la voluntad y los 3 niveles de la obediencia en Montessori es el tema sobre el que vamos a trabajar en RetoMontessori durante el mes de Enero.

Por si no sabes en qué consiste RetoMontessori te cuento: Cada mes (normalmente el último martes del mes, aunque este mes con las fiestas navideña lo he aplazado), publico un post sobre un tema de filosofía Montessori o relacionado con la pedagogía Montessori, que será el tema que trabajaremos durante ese mes en RetoMontessori. Este post estará en el blog a disposición de todo el mundo.

Tres días después del post, es decir, el viernes de esa misma semana, expongo el tema con más detalle en un webinar y los asistentes pueden participar planteando preguntas, compartiendo sus ideas, debatiendo, etc, algo que resulta muy interesante y enriquecedor! Para asistir a estos webinars mensuales es necesario unirse a RetoMontessori, aquí te explico cómo hacerlo.

No quiero enrollarme más sobre el funcionamiento de RetoMontessori para no extenderme mucho, pero si tienes cualquier duda ya sabes que puedes dejarme un comentario al final de este post o contactarme por email.

Después de esta intro, vamos al tema:

los-tres-niveles-de-la-obediencia

Lo primero que quiero hacer es aclarar dos puntos que habitualmente provocan confusión:

  1. Obediencia no es lo mismo que sumisión
  2. La obediencia no se consigue doblegando la voluntad sino ayudando al desarrollo de la misma

Aclaro esto porque muchos adultos tienen una idea equivocada de lo que es la obediencia, lo que suele desembocar en dos resultados:

  • Que intenten conseguir que sus hijos tengan esa obediencia poco saludable (doblegando su voluntad), lo cual evidentemente no es nada respetuoso.
  • Que consideren la obediencia como algo negativo (al confundirlo con sumisión) y por tanto no quieran que sus hijos sean obedientes. Esto aunque no parezca tan evidente, tampoco es respetuoso.

Cualquiera de las dos posiciones tiene consecuencias negativas en el desarrollo del niño y por eso quería empezar aclarando estas dos ideas para que todos tengamos claro lo que es y lo que no es la obediencia. Vamos a verlo con más detalle.

La obediencia está ligada al desarrollo de la voluntad

Como comentaba, un error muy común es pensar que para que un niño sea obediente hay que doblegar su voluntad y sustituirla por la voluntad del adulto, pero esa no es la verdadera obediencia, eso es sumisión. Esta cita de Maria Montessori lo explica muy bien:

Es un error fundamental pensar que la voluntad de un individuo debe ser destruida para que pueda obedecer, es decir, que acepte y ejecute una decisión tomada por la voluntad de otra persona. Si aplicásemos este razonamiento a la educación intelectual deberíamos decir que es necesario destruir la inteligencia del niño para que pueda recibir nuestra cultura en su mente.

Conseguir la obediencia de individuos que han desarrollado bien su voluntad pero que deciden seguir la nuestra por su propia elección, eso es muy diferente.

(Maria Montessori, La Mente Absorbente)

Por eso nuestro objetivo no debe ser destruir la voluntad del niño sino facilitar su desarrollo, lo que sólo se consigue a través del propio trabajo del niño.

La voluntad en su estado natural es una fuerza que nos obliga a llevar a cabo acciones que beneficien nuestra vida. La tarea que la naturaleza encomienda al niño es crecer, así que la voluntad del niño es una fuerza que le urge a crecer y desarrollarse. [...]

Nuestros niños eligen su propio trabajo de manera espontánea y, repitiendo estos ejercicios de su elección, desarrollan una consciencia de sus acciones. Lo que en un principio era un impulso hórmico urgiendo al niño a actuar, ahora se convierte en un esfuerzo de su voluntad. Al principio actuaba instintivamente, ahora actúa conscientemente y voluntariamente.

(Maria Montessori, La Mente Absorbente)

Para llegar a conseguir esa obediencia saludable, que nace de la propia elección y no de la sumisión, es necesario que se produzca el desarrollo de la voluntad, ya que es algo con lo que no se nace. A lo largo de ese desarrollo podemos ver que la obediencia del niño va evolucionando, Maria Montessori identificó la tres etapas o niveles de la obediencia que voy a comentar a continuación.

Los 3 niveles de la obediencia

Primer nivel de la obediencia

En este primer nivel el niño obedece sólo ocasionalmente.

Un niño menor de 3 años todavía no domina de manera consciente todas sus acciones ni su voluntad, por lo tanto es materialmente imposible que obedezca una orden de manera consciente. La obediencia suele producirse normalmente cuando la orden que recibe coincide que una de sus necesidades vitales.

Por ejemplo: Si le decimos al niño "Ven a la mesa a comer" es muy probable que obedezca si tiene hambre, pero si en ese momento no tiene hambre lo más probable es que no obedezca.

Cuando el niño va empezando a tener algo de auto control, es posible que obedezca órdenes no necesariamente ligadas con necesidades vitales, pero tampoco las obedecerá siempre. Es posible que realice una acción que le pedimos una vez y la vez siguiente no lo haga. Esto no es un síntoma de rebeldía ni desobediencia, simplemente se debe a que las habilidades necesarias se están formando pero no están completamente establecidas todavía.

Por ejemplo: Imagina que estás aprendiendo a hacer malabares con tres pelotas, yo te pido que lo hagas y lo haces, pero te pido que lo vuelvas a hacer y esta vez se te caen las pelotas al suelo. ¿Debería yo pensar que me estás desobedeciendo o que tal vez todavía no dominas esa habilidad?

Segundo nivel de la obediencia

En este segundo nivel el niño ya puede obedecer, ya tiene el auto control y la voluntad necesarias para poder obedecer de manera consciente. Es capaz de utilizar su voluntad para ejecutar la voluntad de otra persona.

Tercer nivel de la obediencia

En este tercer nivel el niño no sólo es capaz de obedecer, sino que lo hace con entusiasmo y alegría cuando es consciente de que la persona que le da la orden es capaz de hacer cosas que él todavía no puede hacer, es como si la obediencia naciera del respeto y la admiración hacia esa persona.

¿Habías oído hablar de los 3 niveles de la obediencia? ¿Te habías planteado la importancia del desarrollo de la voluntad?

En el webinar del viernes 13 de Enero veremos todo esto con más detalle y con más ejemplos.

Si te interesa este tema y quieres asistir al webinar del viernes 13 de Enero, puedes unirte ahora a RetoMontessori, te espero el viernes a las 19:00 (hora de Madrid), si no puedes asistir en directo podrás ver después la grabación del webinar en la zona privada de RetoMontessori ?


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The first thing I want to do is clarify two points that usually cause confusion:

  1. Obedience is not the same as submission
  2. Obedience can not be obtained by breaking the will but by aiding its development

I clarify this because many adults have a misconception of what obedience is, which usually leads to two outcomes:

  • They try to get their children to have that unhealthy obedience (by breaking or curbing their will), which obviously is not respectful.
  • They regard obedience as negative (by confusing it with submission) and therefore do not want their children to be obedient. This may not be so obvious, but it's not respectful either.

Either of the two positions has negative consequences on the development of the child and so we need to start clarifying these two ideas so that we all have clear what obedience is and is not. Let's look at it in more detail.

Obedience is linked to the development of the will

As I commented, a very common error is to think that for a child to be obedient we must break his will and replace it with the will of the adult, but that is not true obedience, that is submission. This quotation from Maria Montessori explains it very well:

It is a fundamental error to think that the will of an individual must be destroyed so that he may obey, i.e., that he may accept and execute the decision of somebody else's will. If we apply this reasoning to intellectual education, we ought to say that it is necessary to destroy the child's intelligence so that he may receive our culture in his own mind.

To obtain the obedience of individuals who have well developed their will, but decide to follow ours by their own choice, is very different indeed.

(Maria Montessori, The Absorbent Mind)

That is why our aim should not be to destroy the child's will but to facilitate its development, which is only achieved through the child's own work.

The will in its natural field is a forcewhich compels us to carry out actions considered to benefit our life. The task given by nature to the child is growth, so the child's will is a force urging to growth and development.

[...] Our children choose their own work spontaneously and, repeating these exercise of choice, develop a consciousness of their actions. What at first was a hormic impulse urging the child to act, now becomes an effort of the will. At first he acted instinctively, now he acts consciously and voluntarily.

(Maria Montessori, The Absorbent Mind)

To achieve a healthy obedience, which is of choice and not of submission, it is necessary that the development of the will occurs, since it is something that is not born. Through that proccess of development we can perceive how the child's obedience evolves, Maria Montessori identified the following three stages or levels of obedience.

The 3 Levels of Obedience

First Level of Obedience

At this first level the child obeys only occasionally.

A child under the age of 3 still does not consciously dominate all his actions or his will, therefore it's materially impossible for him to consciously obey an order. Obedience usually occurs when the order they receive coincides with one of their vital needs.

For example: If we tell the child to "Come to the table to eat" he is very likely to obey if he is hungry, but if he is not hungry at the moment he will most likely not obey.

When the child begins to have some self-control, she may obey orders not necessarily linked with vital needs, but will not always obey them. She may do one action that we ask for once and the next time not do it. This is not a symptom of rebellion or disobedience, it is simply because the necessary skills are forming but not yet fully established.

For example: Imagine that you are learning how to juggle three balls, I ask you to do it and you do it, but I ask you to do it again and this time your balls fall to the ground. Should I think that you're disobeying me or maybe you still do not master that ability?

Second Level of Obedience

In this second level the child can already obey, already has the automatic control and the necessary will to be able to obey consciously. He is able to use his will to expel another person's will.

Third Level of Obedience

At this third level the child is not only able to obey, but he does it with enthusiasm and joy when he is conscious that the person who is giving the order is able to do things that he still can not do, it is as if obedience came out of respect and admiration for that person.

Had you heard of the 3 levels of obedience? Have you considered the importance of developing the will? I would love to read about yourh thoughts in the comments!

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